Hoy, con motivo de la festividad de la Virgen del Rosario, nuestro colegio ha vivido una jornada muy especial, marcada por la fe, el recogimiento y la esperanza.
Este año hemos querido que nuestra oración traspase los muros del colegio y llegue a todos los rincones del planeta. Por ello, nos hemos sumado con gran ilusión a la preciosa iniciativa impulsada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN): «Un millón de niños rezan el rosario por la paz».
El objetivo de esta campaña mundial es confiar en el inmenso poder y la pureza de la oración de los más pequeños para pedir a la Virgen María por el fin de los conflictos, la unidad y la paz en el mundo entero.
Para llevar a cabo esta misión, nuestros alumnos se han reunido en el patio para rezar juntos el Rosario Misionero. A través de los distintos colores de sus decenas, los niños han viajado espiritualmente por los cinco continentes, recordando y pidiendo por las necesidades, el sufrimiento y la paz de las personas que habitan en cada uno de ellos.
Ha sido verdaderamente emocionante y conmovedor observar la devoción con la que han participado. Verles sentados, en silencio, pasando las cuentas del rosario entre sus pequeñas manos y rezando con tanta sinceridad, nos recuerda las palabras del Padre Pío: «Si un millón de niños rezan el Rosario, el mundo cambiará».
Hoy, nuestros estudiantes han puesto su granito de arena, demostrando que el amor y la oración no tienen edad y que todos estamos llamados a ser constructores de paz.
Que la Virgen del Rosario escuche las peticiones de nuestros niños y nos conceda la paz que el mundo tanto necesita. ¡Gracias a todas las familias por acompañarnos en la oración desde casa!







