Las puertas de nuestro Colegio Jesús Nazareno se abren de par en par para acoger el murmullo alegre de los reencuentros, las sonrisas renovadas y el palpitar de una comunidad que arranca un nuevo viaje. Iniciar un ciclo escolar siempre es un regalo, pero este curso 2026-2027 lo estrenamos con un impulso contagioso: una profunda ilusión y unas ganas inmensas de caminar juntos, superarnos y aprender en cada paso.
Este año, nuestra brújula espiritual y pedagógica estará guiada por un lema que nos invita a mirar hacia nuestro interior y hacia los demás: «Creciendo en virtudes con Cristo». No se trata solo de acumular conocimientos en las aulas, sino de cultivar el corazón. Queremos que cada jornada sea una oportunidad para sembrar la paciencia, la generosidad, la humildad, la empatía y el esfuerzo, teniendo siempre a Jesús como modelo, guía y amigo. Crecer en virtudes es aprender a amar mejor, a ser mejores compañeros y a construir un entorno donde cada alumno pueda desplegar la mejor versión de sí mismo.
Para cimentar este camino de la mejor manera posible, el pasado viernes celebramos juntos nuestra Eucaristía inaugural. Fue un encuentro profundamente conmovedor en el que nuestra comunidad mostró su rostro más vivo: contamos con la presencia de familias, amigos, profesores, alumnos y queridos antiguos alumnos que siempre vuelven a la que es su casa. Ver a distintas generaciones unidas en oración nos recordó la fuerza de la gran familia nazarena.
Con la emoción del reencuentro a flor de piel, pusimos este nuevo curso de manera confiada en las manos del Señor. Le pedimos que guíe la labor de los educadores, ilumine el aprendizaje de los estudiantes, acompañe a las familias en su misión y nos conceda la sabiduría para vivir cada día con alegría y fe.
Nos aguarda un año apasionante, lleno de proyectos, aprendizajes y momentos inolvidables. Afrontémoslo con la certeza de que caminamos juntos y guiados de la mano de Dios. ¡Feliz y bendecido curso 2026-2027 a todos!






