CUARESMA, CAMINO HACIA LA PASCUA

A lo largo del año celebramos una serie de festividades de carácter religioso que determinan en gran medida el calendario de cada curso académico, las vacaciones de Navidad o Semana Santa, sin ir más lejos, marcan el comienzo y el fin de un nuevo trimestre. De este modo, el calendario cristiano, fijado en función del ciclo litúrgico anual, acompaña el ritmo vital con las celebraciones propias de cada tiempo a la luz de los misterios de la vida de Jesús.

    De todos ellos el principal y más importante lo constituye el ciclo de Pascua, en torno al que se articulan los demás tiempos litúrgicos. Entendido como la meta de un camino que se inicia el Miércoles de Ceniza, la cincuentena pascual trata de expresar  el gozo de la Resurrección fundamentalmente a través de dos signos desde los albores del cristianismo: la luz del cirio pascual y el agua bautismal.

     En nuestro colegio, la llegada de la Cuaresma nos ofrece una oportunidad única para explicar a los alumnos en qué consiste este tiempo penitencial. Cuarenta días conociendo más de cerca los últimos momentos de la vida de Jesús a través de las celebraciones litúrgicas, manualidades, murales, viacrucis, procesión chiquita y otras actividades que se llevan a cabo desde la pastoral de nuestro centro. El objeto no es otro que el de interiorizar la pasión y muerte de Jesús para acercarnos con Él a la resurrección.

     Son los días que Jesús estuvo en el desierto en ayuno y oración antes de su pasión y muerte. El número cuarenta en la tradición bíblica está relacionado con la historia de Noé y los cuarenta días del Diluvio, los cuarenta días que Moisés estuvo en el monte Sinaí o los cuarenta años que pasaron los israelitas atravesando el desierto tras la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de faraón.

     Vísperas de grandes acontecimientos, reflejados en la honda religiosidad expresada por las  tradiciones que atesora la sabiduría popular ante la importancia que contienen los días Semana Santa que se aproximan. De ello nos habla la belleza de sus imágenes sagradas junto a la exuberancia de las flores que las  adornan; la cera que las ilumina con la fragancia del incienso que envuelve el aire, así como los sones musicales de las bandas que inundarán nuestras calles expresando de forma única y sincera de los sentimientos ante el Señor que sale al encuentro de su pueblo.

     Tiempo de renovación también para el profesorado con momentos para el encuentro, como el retiro de Cuaresma, que nos ayudan a preparar la Semana Santa con profundidad desde el compartir de la mesa y de la fe. Momentos que nos brindan la oportunidad de reencontrar el camino iluminando en nuestras vidas con la luz de Cristo tanto en nuestros proyectos educativos como personales.

     De este modo podremos llegar a sentir la experiencia de la conversión y el verdadero encuentro con Jesús resucitado, capaz de transformar nuestro interior en medio de tantas obligaciones y tareas, cuyo ruido a veces nos hace perder el sentido de la escucha.

     Es, precisamente, esta realidad la que hace que nuestra oferta educativa sea distinta en el fondo y en la forma creando expectativas en la formación y promoción íntegra de la persona, que persigue cualificar a nuestro alumnado en la capacidad de optar y decidir con la propuesta de una serie de valores propios de la identidad de nuestros centros.

     En definitiva, una propuesta para educar en libertad desde la verdad, que implica ser conscientes de nuestro proyecto personal de vida de modo que caminemos hacia la felicidad de una vida plena. Caminar en la Verdad con la certeza de que otro mundo es posible, tal y como lo entendieron las mujeres que encontraron vacío el sepulcro de Jesús en la mañana de Pascua.

 

 

TIEMPO DE CUARESMA

Miércoles de Ceniza, importante día para la comunidad cristiana, ya que con él  comienza la Cuaresma, el tiempo litúrgico que ‘busca preparar el camino para la celebración de la Pascua‘. Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos para la Pascua, con la práctica del ayuno, el perdón y de la abstinencia.

Los cristianos católicos debemos pensar en los cuarenta días de Cuaresma como una oportunidad para cambiar nuestras vidas y rutinas diarias para acercarnos más a Dios.

¿Por qué cuarenta días?

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Sagrada Biblia. En ella, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta días que estuvo Moisés en el Monte Sinaí para prepararse y llevar a su pueblo a la tierra prometida, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, y por supuesto, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, preparándose en su faceta de hombre para predicar, hacer milagros y vivir la tortura, crucifixión, muerte y resurrección.

¿Qué nos pide la Iglesia que hagamos durante el tiempo de Cuaresma?

La Iglesia nos ofrece prácticas cuaresmales que nos ayudan a fortalecer nuestra vida cristiana. Estas prácticas son: ayuno, abstinencia, penitencia,  perdón, limosna y oración.

Sin embargo, explicarle este concepto a un niño puede ser desafiante. ¿Cómo explicar o acercar la cuaresma a un niño? ¿Cómo hacer para que esta época tan importante en nuestra vida cristiana sea cercana y comprensible a ellos? Os presentamos una serie de ideas que pueden resultar de ayuda para acercar el concepto a los más pequeños:

  1. Hablar sobre la muerte y resurrección de Jesús.
  2. Explicar la muerte de Jesús de una forma apropiada para la edad de tu hijo/a.
  3. Enseñar las prácticas cuaresmales (explicarles términos tan importantes como el ayuno, el arrepentimiento, la ayuda al prójimo, la vigilia, la importancia de la cercanía a Dios…).
  4. Presentar y explicar al niño el significado de la Pascua de Resurrección.
  5. Describir los días clave durante la Cuaresma (Miércoles de Ceniza, resaltar la importancia de los cuarenta días, vivir la Semana Santa día a día a través de la historia de la Pasión explicando cada día al niño lo que fue sucediendo y por qué, destacar la importancia del Viernes Santo para los cristianos y terminar la Semana Santa esperando y transmitiendo la alegría de la Pascua).
  6. Experimentar la Cuaresma juntos (dar gracias, pedir perdón, enseñar con el ejemplo, hacer de la espiritualidad un asunto familiar, incluso practicar juntos costumbres típicas de esta época, preparar las túnicas, visitar las imágenes e iglesias, acudir a los cultos e incluso preparar comidas de vigilia o dulces típicos, todo puede ayudarles a comprender).

Por todo lo expuesto no cabe duda de que la cuaresma es una parte fundamental de nuestra vida cristiana y en consecuencia, como no podía ser de otra manera, de gran importancia en nuestro centro.

El pasado miércoles 2 de marzo de 2022, todos los alumnos/as y trabajadores de nuestro centro recibimos las cenizas en las distintas celebraciones que realizó nuestro capellán, donde nuestros alumnos entendieron que la Cuaresma es un tiempo importante de preparación para la Semana Santa, en la que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y a la que sigue la fiesta grande de la cristiandad la Pascua de Resurrección.

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