Psicomotricidad en Infantil

10.11.2021

La psicomotricidad es la técnica que ayuda a niños y bebés a dominar sus movimientos corporales de una forma sana, así como a mejorar su relación y comunicación con los demás. El principal beneficio que tiene la psicomotricidad en la etapa infantil es el fortalecimiento de la salud física y mental del escolar.

Estimular la psicomotricidad en los niños a edades tempranas resulta muy beneficioso para su desarrollo físico y psicológico. De hecho, se ha demostrado que los niños que han recibido una estimulación temprana suelen alcanzar más rápido algunas destrezas y habilidades musculares, a la vez que desarrollan más rápido su pensamiento crítico, tienen una mejor memoria y logran mantenerse concentrados durante más tiempo. Además de estos, otros beneficios son:

  • Facilita la adquisición del esquema corporal permitiendo que el niño sea consciente de su propio cuerpo.
  • Favorece el control muscular y ayuda a que el niño domine su cuerpo y movimientos con mayor facilidad.
  • Contribuye a perfilar el control postural, la lateralidad, el equilibrio, la coordinación y el sentido del espacio.
  • Estimula la percepción y la exploración del entorno.
  • Fomenta el aprendizaje, la concentración y estimula la creatividad.
  • Ayuda a que el niño se oriente en tiempo y espacio.
  • Propicia las relaciones sociales y estimula la expresión emocional.

La psicomotricidad se divide en dos grandes ramas: la que se refiere a los grandes movimientos y a la corrección postural (psicomotricidad gruesa) y la que trabaja los movimientos más en detalle (psicomotricidad fina).

Algunos ejemplos de ejercicios de psicomotricidad fina:

  • Adivinar objetos con los ojos tapados solo con el tacto.
  • Apretar con fuerza una pelota con una mano.
  • Reproducir construcciones realizadas con bloques.
  • Abrir y cerrar botellas o tarros.
  • Pasar las páginas de un libro una a una.
  • Trocear papeles.
  • Adivinar qué partes del cuerpo te estoy tocando (con los ojos cerrados).
  • Recortar con tijeras.
  • Dibujar y colorear.

Ejercicios de psicomotricidad gruesa:

  • Coordinación de pies: subir o bajar escaleras, andar de puntillas, saltar con los dos pies, andar sobre una línea recta manteniendo el equilibrio, andar marcha atrás, saltar a la comba, sostenerse a la pata coja, andar a gatas.
  • Coordinación de brazos: botar una pelota, lanzar un objeto con las dos manos y con una, recibir un objeto.
  • Destacan ejercicios al aire libre, deportes, montar en bicicleta o juegos tradicionales.

Os animo a que practiquéis con ellos la psicomotricidad en casa, porque además de ser beneficioso para ellos. ¡Les encanta!